Despedida de Vietnam

Fueron cerca de seis meses en tierras vietnamitas. Fue una gran y maravillosa experiencia, pero sobretodo un increíble aprendizaje sobre la humanidad misma. En todo ese tiempo estuve en compañía de un amigo que había conocido en mi paso por Guatemala. Si bien, mi paso por aquel histórico país no iba hacerse realidad, fue todo lo contario, fue el país que más tiempo estuve viviendo durante mi travesía. El accidente en moto que tuvimos con mi amigo, truncó mi avance de mi trayecto, pero si tuve la oportunidad de recorrer otro camino, diferente pero completamente enriquecedor. Ya que me quedé a cuidarle, por que se había roto el tobillo.

Mis deseos por la continuidad de mi viaje eran enormes, ya que mi ilusión me llenaba de motivación con querer avanzar. En las últimas semanas en Vietnam, mis sentimientos eran de gran alegría, ya que lo único en aquellos momentos era seguir con mi propósito: dar la vuelta al planeta.

En uno de mis cuadernos de memorias tenía mis apuntes con varias opciones de itinerarios para desarrollar en China, porque ya había decidido que ese país gigante sería mi próximo destino, solo por el hecho de que tenía la posibilidad de entrar a ese país por dos semanas sin necesidad de algún visado, con pasaporte español, por lo que aproveché ese regalo maravilloso que me presentaba la vida.

Con mi amigo fortalecimos nuestra amistad, con todo lo acontecido allí, a causa del accidente en moto. Pero, sinceramente, ya habían pasado muchos meses a su lado así que estuvo muy bien continuar. Lo importante y bueno has sido que él logró caminar nuevamente. Pasó un buen tiempo utilizando una silla de ruedas, pero yo me fui cuando el ya podía andar, con apoyo de muletas, pero podía desenvolverse de buena manera, o si no, no me hubiera atrevido a moverme de allí.

La gente en Vietnam es muy bonita, en especial las mujeres mayores, ellas, las mismas que han sufrido durante la guerra. El recuerdo de sus miradas y bondad me los llevé guardado en mi corazón, por siempre. Muchas gracias querido Vietnam, regresaré cuando menos lo imagines.

Un día, preparé mis cosas, hice mi mochila y partí rumbo a China.

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