Yo me crie en una familia muy católica. Yo fui una niña y adolescente muy activa en la Iglesia, participé en preparación para niños y niñas para que hicieran la primera comunión y luego, participé vario años en grupos juveniles, siempre en torno a Dios y sus creencias. Durante esa etapa yo me sentía muy comprometida e involucrada con aprender cada día las enseñanzas de la Biblia, y luego darlas a conocer en los grupos que participaba.
En aquel camino me surgieron muchas interrogantes, las que hasta ahora nada ni nadie me ha sabido responder, pero ya no es de mi interés conocer más de aquello. Esa incertidumbre e inquietud por mis preguntas constantes sobre, principalmente la actuación de Dios con la humanidad. Sufrí una decepción, así lo sentí. Poco a poco me alejé de la Iglesia, hasta que ahora no creo en aquella institución. En Dios y su palabra, ese es otro gran tema para mí, pero que no me quita el sueño.
El año 2009, cuando llegué a España por primera vez, tuve paulatinamente, experiencias en escenarios muy descriptivos sobre la presencia y / o existencia de Dios, lo que hizo quitarlo definitivamente de mi vida.
El año 2018 a través de una chamana mexicana en Vitoria- Gasteiz, conocí a Tara Verde, una buda https://www.paramita.org/tara-la-noble-liberadora/ me la presentaron como una diosa guerrera con espíritu juvenil que cumplía tus deseos, por muy imposibles que fueran. Me acerqué más a Tara Verde y viví cierta devoción hacia ella por un buen tiempo. Ese mismo año, tuve mi primer visita a un país asiático, Nepal, y allí, la encontré. Sentí, esto no es casualidad de verla en algunos templos e imágenes en algunos altares por las calles.
Al inicio de mi viaje, principalmente, Tara Verde me acompañó siempre. Pasaron los meses y años y mi fervor hacia ella fue disminuyendo.
En mi paso por Vietnam, país lleno de templos budistas o pagodas, era mi visita frecuente a sentarme quieta y esperar a calmarme de todos los estímulos mundanos de la vida. Me llamó la atención que en la entrada de los pagodas había una imagen femenina, como dando la bienvenida. Recuerdo que una amiga de Chile, me había hablado de ella, pero no la recordaba. Me refiero a Kuan Yin o Quan Am https://www.budismo-valencia.com/kuan-yin se dice que no solo es una diosa, sino que mucho más.
Las veces que visitaba los templos, le ofrecía los inciensos como el ritual popular como muestra de gratitud y respeto. Hasta ahora tengo sentimientos de gratitud hacia Kuan Yin, ella continúa acompañándome y lo seguirá haciendo. Si ya la conocías, y la sigues, te felicito y si no, te recomiendo conocerla.