Mi idea original era visitar Vietnam por un mes. Finalmente, pasaron las semanas, las cuales contabilizaron más de seis meses.
Luego de ocurrido el accidente en motocicleta, mi viaje dio un giro emocional. Mi amigo con el tobillo operado, ya que se lo había roto, no quedaba otra opción que esperar junto a él a que se recuperara y pudiera, finamente andar. En esos instantes me sentí frustrada, impotente, con dolor y hasta un poco de rabia. Porque la vida me estaba diciendo que mi camino no debía ser como yo lo tenía organizado previamente. Fueron dos semanas de mucha introspección, en la que me encontraba con mi energía muy bajita. Mi cuerpo no ayudaba mucho tampoco ya que tenía inflamación de brazo y pierna, más la herida de la rodilla y codo, pero dolía más mi corazón.
Ya ha pasado un tiempo de aquello y ahora creo que ha sido por el hecho de que me sintiera obligada a hacerlo, ese fue el motivo de que me afectara de un inicio. No podía dejar a mi amigo solo, tenía que acompañarle y cuidarle.
En aquellos días, fui poco a poco tomando el ritmo como «enfermera» y «psicóloga» principalmente, y claro, además, yo tenía que realizar todas las funciones que conlleva vivir en lugar (era un departamento), nada que no hubiera hecho antes en mi vida. Era una zona costera, así que me trataba de organizar para recrearme de vez en cuando en la playa. Pero las visitas al mercado eran mis favoritas, ya que podía interactuar con las personas locales, especialmente mujeres. Fue una experiencia maravillosa, a pesar de que me costó darle la vuelta.
Ese capítulo de mi viaje fue uno de los grandes aprendizajes que pude, afortunadamente, vivir ya que cada día que pasaba era una gran aventura, independiente de que yo saliera o no del departamento. Ya que mi amigo era de origen lituano y yo de nacionalidad chilena – española, y estábamos viviendo juntos en Vietnam. Era un sin fin de mezclas de culturas y costumbres muy diferentes. Pero lo importante ha sido entendernos y respetarnos, en especial en este escenario tan complejo.
En muchos instantes, tan solo quería salir de ahí y quería continuar mi camino, sola.
Pero la gran enseñanza que me ha dejado es que yo estaba en el lugar que tenía que estar. Todo estuvo bien, pudo ser peor para mí, me pude haber roto yo el tobillo o peor que eso. Siempre me sentí muy protegida
segunda operación que se realizó en Vietnam.